ROMANCES DE VERANO Y DE QUIÉN HAY QUE CUIDARSE

13 01 2008

Como ya estamos de vacaciones, muchas aspirantes a Yeguas saldrán a loquear por ahí,  a la playa, a la montaña, o se quedarán carreteando en Santiago. En estos lugares siempre estamos susceptibles a tener un romance de verano, una relación que, generalmente, tiene fecha de expiración: desde el 1 de enero hasta el 29 de febrero, como corresponde a este año por ser bisiesto.

En muchos casos, este tipo de relaciones sólo sirve para pasar el rato o para no perder la costumbre, pero lo que debemos tener claro es que hay hombres que sólo sirven para este tipo de romances fugaces, porque llegar al siguiente nivel y comprometerse más puede ser un error GA-RRA-FAL. El mundo es un océano que está lleno de especies de todo tipo y dentro de esas especies, podemos encontrar personajes realmente indeseables. Citando a una amiga, “algunos no sirven ni pa tenerlos de conocidos”. Así, literal.

Por lo tanto, una Yegua veraneando tiene todo el derecho de andar con quien se le antoje, mientras no se comprometa con ninguno, ni les ande contando películas. Lo que está mal es iniciar una relación seria con este tipo de “seres”:

  • Los que hablan “bonito”: Son los típicos compadres que te quieren engrupir a toda costa. Te piden pololeo a los dos días de conocerte y tienen frases como “eres la mujer más linda que he visto en mi vida”, “eres mi alegría” y weás…
    Una debe escapar de este tipo de personajes, porque generalmente andan puro webiando en la vida. No hacen nada productivo, salvo ocupar oxígeno. Te hablan con palabras bonitas, al mismo tiempo que te clavan un cuchillo en la espalda. Por esta misma razón, son excelentes representantes de patologías mentales como depresión bipolar o trastorno de personalidad múltiple. En resumen: son LOBOS con piel de OVEJA.
  • El “Prometedor”: Es ese tipo que promete tanto, que no se detiene a pensar si lo puede cumplir o no. Es inofensivo si una no le cree nada. Luego de que promete la luna, el cielo y las estrellas se da cuenta de que no na’ astronauta. Demasiado LOSER.
  • El “soñador”: Es una mezcla del primero con el segundo, la diferencia es que este se engrupe solo. Vive haciendo planes de todas las parcelas que se va a comprar cuando sea millonario, pero es incapaz de mover un dedo por concretar ese proyecto. Marea hablando de los helicópteros que piensa tener algún día, pero no le trabaja un día a nadie y encuentran que Sebastian Piñera es choro, porque amasa plata (hay que ser harto BREA, como pa no cachar que por culpa de ese weón están todos los chilenos con el poto a dos manos por las tarjetas de crédito y el famoso DICOM, anyway…). “Cuando sea Presidente de la República”, es una de sus frases típicas. Tienen los pulmones vírgenes, y a los 25, 26, incluso 30 años todavía viven con la mesada que les da su papito, así pretenden ganar las presidenciales del 2009, andan claritos… Tan fracasado como el anterior.

Si usted se topa con uno de estos personajes, salga corriendo, ojalá volando.

Si conoce otro tipo de especímenes digno de ser consignado en este artículo, por favor, avise en los comentarios. Gracias





CONGRESO IDEOLÓGICO DE YEGUAS

10 11 2007

El próximo domingo 18 de noviembre se realizará el primer congreso ideológico de Yeguas. Se expondran las ponencias elaboradas por las asistentes, en medio de comestible y bebestible, para analizar qué significa ser “Yegua”.





LOCA DE PATIO (L’excessive - Carla Bruni.mp3)

11 10 2007

A lo largo de mi vida me han tratado de “revolucionaria” (en tono despectivo, como si fuera algo malo), “marimacho”, “lesbiana”, “abraza-árboles” (cortesía de mi hermana en mi época vegetariana), “feminista resentida”… y varios etcétera.

Además, debo lidiar con los motes de “loquita” (como diciéndomelo con cariño, pero no. Como que no quiere la cosa), “LOCA”, “loca de patio”, “demente”… y vamos agregando a la colección. Antes me molestaba, ahora juego un poco con eso…

Sin embargo, nunca he podido comprender lo que, supuestamente, me hace “peinar la muñeca”. A veces pienso que es por mi personalidad un poco bipolar; soy extrovertida e introvertida al mismo tiempo. Me explico: me encanta lesear y echar la talla con todo el mundo, pero camino al metro y en el mismo tren subterráneo espero no tener que encontrarme con nadie, y así poder escuchar música tranquila, sin tener que sacarme los audífonos cuando intentan entablar conversación conmigo. No me gusta que nadie me webee cuando escucho el disco de la Carla Bruni o de Coralie Clement.

En segundo lugar, tengo serios problemas para hablar de lo que siento, porque yo misma me reprimo en ese sentido. Pero, al mismo tiempo digo lo que quiero acerca de lo que se me antoja y caundo se me ocurre. Explicación: no digo lo que siento, porque pienso que a nadie le interesa, pero no tengo ningún empacho en manifestar lo que pienso. Después de todo, se supone que estoy loca y nadie toma muy en serio a los locos.

Tercero: “Todo lo que sube tiene que bajar”. Tengo una maldita capacidad de estar hecha mierda por dentro, pero haciendo la del payaso por fuera. Toda mi existencia he sido la reina del “No me pasa nada, todo va a estar bien, porque soy winner y las ‘winner’ no lloran”. Además, siempre trato de estar alegre, pero el bajón emocional es inevitable, a veces.

Cuarto: quiero hacerlo todo y estar en todo. Desde el taller de oratoria que dicta el equipo de debate, hasta el taller de Teatro Integral II, que lo estoy chuteando hace rato, por topes de horario. Me interesan muchas cosas, pero me frustra no tener tiempo para hacer todo lo que me gusta. Por lo mismo, a veces me encuentro con que estoy encargada de cosas y no sé como llegué yo a coordinar el cuento. Soy algo que los psicólogos llaman una personalidad “dispersa”.

Quinto: en mi vida he pololeado por dos razones: por amor y por despecho desmesurado. Nunca he andado con alguien “para no estar sola”. Me han hecho preguntas weonas, tipo “¡CÓMO, ¿NO QUIERES POLOLEAR?” y yo he contestado “Ehhhhh… NOP”. Esto se explica por lo siguiente: La próxima vez que pololee con alguien, de partida debo quererlo lo suficiente como para estar dispuesta a sacrificar mi agenda, apagar el celular y dejar de hacer la mitad de las cosas que me interesan (ver cuarto punto). Tiene que ser algo real, no “porque sí”, como lo hace mucha gente que conozco.

Sexto: mi última explicación para validar la hipótesis de que estoy loca, consiste en que mi filosofía de vida es la frase “SI NO LO HAGO AHORA, NO LO VOY A HACER NUNCA”. Me temo que no se necesitan comentarios.

madman.JPGSin embargo, a pesar de estas características, a ningún psiquiatra se le ha ocurrido siquiera mencionar que tengo esquizofrenia, porque NO ES-TOY EN-FER-MA. Entonces, ¿por qué estoy loca? Para encontrar una explicación lógica a este fenómeno, le hice esta pregunta a varios de mis amigos, aún cuando varios de ellos no supieron qué responder.

Una de mis mejores amigas contestó: “no es que estés loca, pero a veces eres demasiado impulsiva”. Puede ser y también puede que no. Andaría “ponceando” con medio Chile si fuera taaaaaan impulsiva. A lo mejor ni preguntaría cuantos son, sino que “vayan pasando de a uno”“vamos circulando, mierda, vamos circulando…”. Pero yo no soy así.

Por otro lado, es cierto que me tiraría paracaídas desde un helicóptero, muerta de la risa, no lo puedo negar. Cuando cumpla 70, me voy a teñir el pelo verde y voy a salir a carretear con mis nietos.

Otro amigo me dijo: “Lo que pasa, es que la gente te encuentra loca, porque dices lo que piensas y te da lo mismo donde estés. Entonces, si en un grupo de puros hombres sale algún comentario machista, tú te defiendes. En cambio, otras minas se quedarían calladas. Te da lo mismo echarte el mundo encima, pero eso no es malo, porque eres transparente”. Será po’…

No es tan tirado de las mechas. Siguiendo el ejemplo de mi amigo, si en un grupo está justo la persona que me gusta, me da lo mismo decir lo que pienso. Total, él nunca me va a dar pelota, así que da lo mismo si se lleva una buena o una mala impresión de mi. Es mi rebeldía contra los que me han gustado y no me dieron bola (LA VENGANZA DE LOS NERDS, ¡Cónchalevale!). Así de simple, fácil y bonito.

El asunto es que no entiendo por qué me cuesta tanto ser “normal”. Se supone que es fácil, por algo la mayoría no tiene problemas con eso. After all, es lo “común”.





¿QUIÉN CRESTA ENTIENDE A LOS HOMBRES?

6 10 2007

Como soy una mujer melómana compulsiva, que camina y habla casi como un camionero (porque no soy “MINA”), tengo muchos amigos del sexo masculino (está demás mencionar que como amigos son la raja, pero como pareja son como el soberano ASS). Algunos de ellos piensan que soy su psicóloga, aún cuando dicen que estoy más loca que una cabra de cerro, pero me estoy desviando del tema que me convoca a escribir este post…

Siempre trato de escucharlos y observarlos, me gusta encontrar sus contradicciones. Por tal razón, siendo amiga de los hombres, estoy en una posición privilegiada para “analizarlos”, por decirlo de algún modo elegante.

Ellos dicen que no nos entienden a nosotras, que somos demasiado complicadas. Yo discrepo con esa opinión. Una mujer quiere dos o tres cosas en una relación: que la quieran y que no la caguen, o por lo menos que no la caguen con su hermana o su mejor amiga (en vista y rigor de que algunas ya dejaron de creer en los milagros).

En lo personal, tengo la opinión de que los hombres nos encuentran complicadas, porque ellos mismos no tienen la mas CASQUIVANA idea de lo que quieren. Un solo miembro del género masculino es digno de estudiar con la teoría de Hegel (esa de la contradicción, la tesis, antítesis y síntesis, ¿se acuerdan?), porque ellos en sí mismos son una CONTRADICCIÓN VITAL.

Sí querida, tal como lo leíste. Tengo la experiencia empírica para demostrarlo.

  • EJEMPLO: Zutanito (Voy a proteger la identidad de esta pobre alma en desgracia).

 

- Ay, estoy taaaaaaaaaaaaan sooooooooooolo, las minas no me pescan ni en bajá..

- Bueno, ¿Y yo soy un moco pegado en la pared?

- Ay, es que yo quiero una niña tierna, cariñosa, con el coeficiente intelectual de Stephen Hawkins (¿así se escribe?), físicamente tiene que ser igual a la Lindsay Lohan y que viva al lado de mi casa. En resumen, tiene que ser PERFECTA. Si conoces a alguien con esas características, dale el dato y dile que estoy soltero.

Y este pastelito se queja de estar solo, voy a omitir comentarios…

Esta es la clase de hombre que me hace pensar “POR QUÉ MIERDA NO FUI LESBIANA”.

Por suerte, estas conversaciones no me afectan. Sin embargo, si otras niñas escucharan estos comentarios, ellas podrían pensar “chuta, no califico”, y si se trata de alguien con problemas psicológicos, pensaría “Tengo que ser más flaca para que se fije en mí. Mañana mismo dejo de comer”. Mujeres de Chile: ¡ALEJAOS DE SATANÁS! ¡ATRÁS, BELCEBÚ, ATRÁS!..

Que levante la mano aquel hombre capaz de enamorarse de una niña que no cumple con los cánones de belleza establecidos y que no le dé vergüenza presentarla en su grupo de amigos, aún sabiendo que lo agarrarían pal webeo; porque me pongo de pie, me visto de etiqueta y aplaudo a rabiar.

La situación me deja pensando en lo doble estándar que es el chileno promedio entre 20 y 30 años. De la boca hacia afuera, se hacen los profundos con frases tipo “prefiero mil veces una mina inteligente que una Maura Rivera” y a la semana andan con unas minas regias, pero superficiales hasta el hartazgo. En los asados dicen cosas como “Cachaste a no sé qué mina? Uhhh, estaba terrible riiiica”. Por supuesto que las amigas del grupo están pintadas en la pared.

También me quedó rondando en la cabeza lo diferentes que somos las mujeres para exigir. Desconozco el punto de vista de las otras dos yeguas al respecto, así que voy a hablar por mi. Si yo tuviera las mismas exigencias superficiales que los hombres a la hora de encontrar pololo, andaría con alguien que se pareciera a alguna de estas dos ricuras de “El Quinto Infierno” (The Boondock Saints, en inglés):

the_boondock_saints_4501.jpg

Señoritas, les presento a Norman Reedus (izquierda) y Sean Patrick Flanery (derecha). Parecen hechos a mano ¿Cierto? Si tuviera que escoger, no sabría con cual de los dos quedarme, porque están demasiado ricos, aunque esta no es su mejor foto. Y esos tatuaaaaaaaaajes…

El punto es que por muy “wenos” que estén, siempre he pensado que no me sirve de nada tener al medio mino al lado, si pasa todo el tiempo mirándose al espejo, eso se lo aguanto a mis amigos gay. Además, no existe nada peor que un hombre con actitudes de DIVO, esos que se dan más importancia que niña bonita con vestido nuevo.

Conversando con la Yegua Madre, nos dimos cuenta de todo lo que hacemos por llamar la atención del sexo opuesto, desde soportar la tortura china de la depilación hasta gastar 40 lucas en un perfume, mientras nosotras sólo buscamos a alguien que nos quiera (ni siquiera que nos entiendan, porque eso requiere demasiadas conexiones neuronales simultáneas. A un hombre no le alcanza la memoria RAM para ejecutar tanto proceso).

Con mi comadre llegamos a la conclusión de que así como ellos exigen que nosotras seamos como diosas bajadas del Olimpo, nosotras también debiéramos pedir que ellos parezcan actores de cine, decírles cosas como “el pelo en el pecho me da ASCO, así que DEPÍLATE” (si nosotras podemos soportarlo, ¿por qué ellos no? ¿O tendrían que entrar a reconocer que son unos mamones cobardes?.johnny-depp-photograph-c10102295.jpeg

Y ya que me estoy poniendo ruda, me gustaría encontrar a alguien tan valiente y generoso que sea capaz de amarme a pesar de mi excentricidad y mi locura, alguien que tenga el corazón gigante, más grande que el Titanic. Podría ser alguien con el cuerpazo y los tatuajes de Johnny Depp, pero prefiero valorar las cualidades anteriores.

Mi estudio concluye con la siguiente premisa: A las mujeres también nos gusta mirar tipos lindos (o sea, tendríamos que estar ciegas para no mirarlos), pero con los regios se corre el riesgo de que “ser lindo” sea su única gracia. Por lo tanto, si encontramos un tipo “federico” que tenga otras cualidades más importantes, somos capaces de obviar ese detalle. En ese sentido, nosotras tenemos más altura de miras, somos más visionarias que los hombres (porque somos más evolucionadas).

En cambio, ellos quieren todo en el mismo paquete (belleza, inteligencia, etc), porque tienen el “procesador” y la “placa madre” directamente conectados al “Joystick”. No sé si me captan el concepto, chiquillas.

Por lo tanto, si tengo que elegir entre Roberto, el protagonista nerd de Promedio Rojo y Hugh Grant en El Diario de Bridget Jones, obvio que Roberto le gana por goleada a Daniel Cleaver.

Saluda Cordialmente,

 

Yegua Igualada, “La Reina del Drama”.